miércoles, 16 de diciembre de 2009
Y te veo a lo lejos, caminando sobre la acera en que transito,
si hay un rastro de incomodidad, tu rostro no lo refleja,
talvez yo sólo lo imagino,
sé que voy a algo que me atrae como un imán a un pedazo de metal,
y me reprocho el no poder avanzar en otra dirección que no sea hacia tí,
y me repito: "ojalá fuera como un trozo de madera, ojalá..."
pero no logro calmar mi turbación, es inevitable cruzarme en tu camino,
aunque me duele saber que vayamos por diferentes rumbos,
la distancia se acorta, y si alguna vez pude evitar el encuentro,
la oportunidad se desvaneció en mis pensamientos;
sueño, sueño despierto, y nos veo intercambiando miradas con nerviosismo,
esbozando tenues sonrisas y, sin palanbras, cómo un acto reflejo,
un beso largo, pero suave, húmedo, cargado de nostalgia y anhelo...
...despierto y sé que en algún lugar, en algún tiempo,
nuestro beso llamó la atención de los peatones,
pero hoy, camino solo por nuestra calle.
 
Publicado por Logorcielago @ 4:00
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